Untitled (Nº01) | Descripción de obra
Cada vez se escucha más a gente decir: “yo no veo la televisión”, en los cuales me incluyo. Tengo una vívida memoria de ver la televisión alrededor de 2018 dónde daban a conocer la noticia del fallecimiento de Tim Berling, cuyo nombre artístico era Avicii. Un artista que marcó mi infancia y adolescencia, el cual incluso a día de hoy su música me impacta. Aquella noticia me calló como un balde de agua fría. Tenía apenas 17 años y aún no había podido asistir a uno de sus conciertos en vivo, una aspiracion que yo tenía desde 2012. Ahí ví, un pequeño sueño romperse delante de mis narices a traves de la caja tonta.
Las noticias informan de los eventos y sucesos importantes, sin embargo, cuando los eventos más importantes son siempre amargos debido a succesos históricos, la gente se cansa de permitir que las noticias les afecte personalmente. La gente se cansa de posicionarse en cada una de las controversias porque parece casi que a día de hoy, si no tienes una opinión clara, no eres relevante en sociedad.
Enero de 2026
En enero de 2026 yo me encontraba en un momento personal en mi vida dónde habían muchos cambios. Nuevas cosas que ocupaban mi mente y mi día a día personal y artístico. Sin embargo, por otra parte, veía en directo el desmantelamiento de Estados Unidos. La nación que había sido potencia por casi 100 años y que desde pequeño yo había escuchado que yo tenía que aspirar a eso, aprender ingles y con suerte trabajar para alguna empresa estadounidense como mi padre.
Mi escepticismo con respecto a la calidad de vida de estadosunidos ya se iba gestando desde el año 2015, cuando al tener un buen nivel de inglés y acceso a las redes sociales, me encontraba con diferentes usuarios de aquél país que publicamente contaban su estilo de vida y diferentes problemas de educacion, de salud, de seguridad laboral y de estilo de vida. Así pues, escéptico con esa nación desde hace años, aún no me podia creer que, efectivamente, pusieron a un intento de dictador fascista de Temu haciendo, efectivamente, las mismas cosas que el almirante Haffaz Aladeen de la película el dictador. Una parte de mí no acababa de concebir que algún país de occidente y menos el que se abanderaba como héroe contra los Nazis en 1940 retornase a una versión de este mismo mal.
Supongo que lo que realmente me tocaba personalmente es ver como tras años de atacar a mi comunidad dentro del colectivo lgbt. Se empezaban a mover leyes que a efectos prácticos trataba a mi comunidad exactamente igual que los nazis a los judios y personas lgbt a principios de 1930.
La gota que colmó el vaso
Recuerdo vividamente que en este contexto, lo que me hizo crear la obra de Untitled (N01) fue el rapto de Maduro. No el hecho en sí, si no la noción de que todo el mundo a mi alrededor se posicionaba a favor o en contra y promovian posicionarte.
Mi cabeza estaba entre crear arte y el trabajo que tenía en aquel momento y ahora en redes, yo sentía que tenía que posicionarme ante un evento historico que, siendo honestos, no me afecta en mi vida diaría. Pero es que ademas, el propio evento es un pantano de grises morales.
Por una parte pensaba en mi mejor amiga de la escuela secundaria, ella era Venezolana que había huído con su familia al rededor de 2006. Recuerdo vividamente como una tarde ella me confesó que se sentía mal por lo injusto de la situacion de Venezuela y las penurias que estaban viviendo su familia, aquella que no pudo emigrar a España. Recuerdo cogerla en brazos desconsolada sin saber qué decir o hacer.
Por otra parte, conozco muy bien como funciona históricamente estadosunidos a nivel de intervencion internacional. Y visto lo visto, tampoco hicieron muy buen trabajo para poder hacer que Venezuela pase página y empiece de 0. El único que gana de ese movimiento son las petroleras estadounidenses que ahora controlan el petróleo Venezolano. Soy bastante escéptico con esta intervención y con los supuestos resultados de permitir elecciones libres en Venezuela, dándoles con suerte, una forma de reconstruir su país y encontrar su camino a la prosperidad.
Para mí, en aquel momento cuando creé la obra, sentía como el conjunto de las noticias de estadosunidos y el rapto de Maduro fue un evento que en mi entorno social pedia algo de mí que personalmente no podía dar. No podía ni puedo posicionarme, en aquel momento porque no tenía la capacidad mental y emocional para hacer. Y a día de hoy porque moralmente no puedo sostener ninguna posicion particular.
Untitled (Nº01), 2026, Óleo sobre lienzo, Daniel Concheso
La obra
En Untitled (Nº01), el mar es mi fuero íntimo. Un mar en calma bajo constantes tormentas en el cielo que representan el exterior. Un océano lleno de criaturas, movimientos y diferentes eventos mayoritariamente ajenos a los que pasaba afuera.
Es aqui dónde el cielo levanta una ola, pidiéndole al agua que se alce, que salga de su estado natural y se movilice. Un cielo lleno de movimiento, latigazos de nubes que con fuerza inicial, luego de descomponen en átomos de agua que vuelven al mar. Unas corrientes de viento a la derecha de la ola que acaban de dar forma a la ola.
Para mí esta obra me permite poner en pintura lo que en palabras suena como una excusa. Sabiendo bien que no soy el único que se siente así, que cada vez más gente deja de escuchar a los alborotadores de redes sociales pagados por diferentes movimientos políticos de lo largo de todo el espectro. Por dinero de estos y pequeñas píldroras de aceptación social.
Con cariño,
Daniel Concheso
¿Qué forma tienen las nubes?
Aunque yo tengo claro lo que cada obra significa para mí, me es más interesante que otra gente me cuente que vé. Para mí es fascinante ver como otra persona viendo la misma imagen que yo, ve algo parcial o totalmente diferente. Pues es que nuestras propias experiencias y sentimientos forman el paradigma mental que filtra nuestra realidad. En esa diferencia y diversidad, hay cabida al diálogo. Por eso te pregunto: ¿Tú qué ves?